La importancia de la música en el desarrollo de los niños

Uno de los conceptos más conocidos que relaciona música e inteligencia es el de Inteligencia Musical. Esta denominada inteligencia corresponde a una de las del modelo propuesto por Howard Gardner en la teoría de las inteligencias múltiples, que comenzaron siendo 8 (cuadro adjunto) y que asegura que no existe una única inteligencia, sino una multiplicidad de ellas.

Se ha comprobado que alguien con inteligencia musical es especialmente hábil a la hora de detectar matices en las melodías, pensar en términos de ritmo, timbre y tono, además de distinguir sonidos similares que suenan por separado o a la vez.  De este modo, cuenta con una mayor facilidad para expresarse en el ámbito musical.

Esta inteligencia puede desglosarse en varias habilidades:

  • Sensibilidad a la hora de identificar el ritmo, tono, melodía y timbre de una pieza musical
  • Facilidad a la hora de componer, interpretar o adaptar piezas musicales
  • Facilidad para reconocer piezas musicales que parecen ser simples ruidos
  • Habilidad para reconocer los diferentes géneros musicales que influyen en una pieza musical
  • Facilidad para crear melodías haciendo sonar varios objetos de manera improvisada

Según Howard Gardner, la inteligencia musical es uno de los primeros tipos de inteligencia en aparecer a lo largo del desarrollo y crecimiento de las personas, estando presente en los primeros meses de vida.

Es por ello que, los niños que viven en contacto con la música, aprenden a convivir de mejor manera con sus iguales, estableciendo una comunicación más armoniosa. A esta edad la música les despierta diferentes sentimientos, además de múltiples beneficios como: seguridad, aprendizaje, concentración y expresión corporal. Todas ellas, aptitudes que, de fomentarse a una temprana edad, A través de la música, el niño puede mejorar su coordinación y combinar una serie de conductas.

Si tenemos en cuenta que el primer órgano que se desarrolla en el ser humano es el oído, según varios estudios, la estimulación musical podría comenzar cuando el bebé aún se está formando en el útero y de este modo, aprovechar  esta etapa para tener un  contacto de sensibilización y trabajo de algunas actividades que más adelante serán parte de la formación del futuro niño; Una vez el pequeño llega al mundo exterior, y después de haber seguido fomentando la música como parte sensorial de sus primeros meses de vida, llegaría la época de la conocida como Estimulación Temprana  a través de la música, especialmente dirigida a niños de 0-4 años con participación activa de los progenitores, dando inicio al despertar los sentidos por medio de la música mediante actividades lúdico musicales que favorecen ritmo, entonación, audición, creatividad, memoria, atención, sociabilidad, reflejos, trabajo grupal, manejo de instrumentos de pequeña percusión, vocalización, lenguaje, imitación etc… todo a través de material didáctico e instrumentos, mientras se familiarizan, sin apenas esfuerzo con el mundo de la música.

Una vez terminado este proceso y adquiridas unas herramientas básicas musicales, los niños tendrán la posibilidad de iniciar la formación de un instrumento principal continuando con la iniciación musical en donde se empiezan a abordar conceptos teóricos – prácticos que buscan desarrollar los aspectos, rítmicos, auditivos, melódicos y armónicos mediante materiales didácticos y el uso de instrumentos de placas como sistros, xilófonos, metalófonos, pequeña percusión…

Como ya hemos comentado en este post, la enseñanza de la música en los niños se produce casi como un juego, sin embargo, representa un gran estímulo para desarrollar sus habilidades y afinar sus capacidades y sensibilidad. Es decir, tocar un instrumento musical tiene muchos beneficios para los pequeños. Pero, ¿cómo elegir los más apropiados para comenzar? 

Seguid atentos a nuestro blog y os daremos las claves para una correcta elección.

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